lunes, diciembre 17, 2012

La velocidad de la luz/ Javier Cercas





"Ahora llevo un vida falsa, una vida apócrifa y clandestina e invisible aunque más verdadera que si fuera verdad..."

2 comentarios:

Juanbe dijo...

Me ha gustado mucho. Hay cierta similitud en algunos pasajes con Soldados de Salamina. Quizás un poco triste

Anónimo dijo...

La velocidad de la luz


Aquello empezó allí. Dónde mi vida parecía extinguirse. Un tope sin obstáculo. El dulce sueño. El placer parecía no extraviarse. Un profundo sueño invadió todo un ámbito solemne. Aquel empezar, aquel revivir, aquel suspirar sin miras concisas. Allí empezó, empezó mi mundo, mi mundo desconocido. Allí empezó la lucha hacia el olvido y el caminar por el infinito. Un mundo guiado por la incertidumbre donde la conciencia era irremediablemente palpable y controvertida. El ser…viajero e iracundo, sin rumbo fijo. Me eché a la mar, sin percibir si las olas eran grandes o, si por lo contrario, reinaba la calma. Los naufragios, sin más, eran pan de todos los días, sin embargo, mi mar no desaparecía y mi embarcación no encallaba, ahí estaban, impertérritos.
El juego se presentaba difícil. Las mareas se me antojaban desconsideradas. Pero de vez en cuando las olas me devolvían aquello, que pensaba, me habían arrebatado. Aquello que un día, sin más, había desaparecido, aquello que había deseado tener, pero que ya, el tiempo había emplazado por otros atributos.
Atrás, siempre atrás, mis raíces se resintieron, mis obstáculos crecían, mi pena me demolía.
La velocidad de la luz nos reitera ese mundo de las dos vías, de los dos senderos, de las dos percepciones. Emprendemos, sabemos hacerlo, pero aquello que valoramos como continuidad o perpetuidad no lo concebimos, tal vez lo respiramos, añoramos no sabemos qué, buscamos esa traducción ideológica que nos permite acallar impaciencias, pero ¿realmente queremos alcanzar esa objetividad perfecta de la vida? ¿eso qué significa? ¿Pretende dirigirnos, guiarnos hacia lo ideal, lo majestuoso incluso? o en realidad lo que buscamos son otras dimensiones, percepciones, en definitiva…otras esferas de la vida que nos proporcionen la inmensidad para poder identificarnos como personas.
Buscamos lo palpable, lo insondable o la perplejidad. ¡Qué queremos hacer?
Rodney busca lo justo, la traducción de un deseo que le permita vivir. La flor sobre la tierra fresca cuya fragancia perdure hasta un siempre. Pero ineludibles son las sombras que se ciernen sobre su mente y que incluso buscan apoderarse de él.
¿Concebimos la vida como resplandores aislados? ¿Cómo tendríamos que percibirla? la fuerza de ese efecto de culpabilidad ¡qué tontería! Culpable / NO culpable. ¿Nuestra vida gira realmente en torno a esas sensaciones?
La búsqueda se calcula dura, impasible, desconsiderada, no hay nada. Padre nuestro que estás en la nada…

Emprendí un viaje
Emprendí una osadía
Decidí crearme en aquello que NO estaba escrito ni hecho
Decidí aislarme dentro de mi alma
Mi perfil ahí andaba, YO estaba guardada.
YO caminaba, sin más, al compás de una vida. No sé si me pertenecía. Sí era de otro o, si realmente era la MÍA.

9:31 AM